En la década de los 70s y todavía en los 80s, Luis Pazos solía ser un referente obligado en los asuntos económicos y financieros de México.
Directas, frontales, sin cortapisas, para algunos incluso radicales, las opiniones del economista y abogado veracruzano no podían ser ignoradas. En el fondo contenían esa dosis de pragmatismo que hacía falta en aquel México monolítico y priista.
Pero los tiempos avanzaron y Pazos se convirtió en político, en legislador y luego en un burócrata más de esos a los que solía criticar en sus despiadados artículos.
Vienen estas remembranzas, porque el viernes pasado sacudió una declaración de Pazos, ahora presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). Habló de los ilícitos del banco HSBC.
El responsable de defender a los ciudadanos frente a posibles abusos de la Banca dijo que “la Comisión Bancaria detectó operaciones que no se avisaron a tiempo”. Incluso dijo que HSBC “es uno de los mejores bancos que se tiene”.
Y defendió de más: “Nada más que ahora la investigación acaba de terminar, ya se le multó y en ningún momento están en riesgo los depósitos de HSBC…”
Pazos insistió en decir que al banco HSBC se le multó “porque no cumplió hace cinco años las leyes del lavado de dinero y nada más”.
A falta de un exámen de conciencia como los que solía hacer tres o cuatro décadas atrás, valdría la pena enmendarle la plana al economista que también fue director de Banobras durante el foxismo.
Primero, dice que “la Comisión Bancaria detectó operaciones….” Falso. Las investigaciones del lavado de HSBC México vienen de Estados Unidos. Las autoridades mexicanas estaban con los brazos cruzados o silenciadas, hasta que les estalló el escándalo en la cara.
Segundo, dice que las investigaciones eran sobre operaciones “que no se avisaron a tiempo” y “porque no cumplió hace cinco años las leyes del lavado de dinero y nada más”. Falso otra vez.
El lavado denunciado viene de 2006 al 2008. ¿Cuánto tiempo se necesita para “avisar a tiempo”? ¿Y “nada más”? Siete mil millones lavados le parecen pocos.
Tercero, que HSBC “es uno de los mejores bancos que se tiene”. Falso de nuevo. Si así lo fuera su director Luis Peña no tendría por qué salir a plantar cara para pedir disculpas porque durante cuatro años –de 2004 al 2008– su institución se convirtió en la lavandería favorita de narcotraficantes y políticos.
Sería bueno que Pazos ahondara en dos instituciones: la Comisión Bancaria y la Condusef, que él mismo maneja hoy.
Es curioso que después de 2008, dos de las contrataciones de HSBC son talentosos ejecutivos, hijos de políticos de alto calibre. Ambos muy relacionados con esas dependencias y con la Secretaría de Hacienda.
Uno es Enrique de la Madrid Cordero. Antes de convertirse en alto ejecutivo del HSBC, el hijo de Miguel de la Madrid pasó precisamente por la Comisión Bancaria.
El otro es Esteban Levín Balcells, el hijo de Oscar Levin Coppel, quien ocupara durante el foxismo la Condusef, desde donde ahora despacha Luis Pazos.
Esteban dejó la secretaría de Finanzas de Pemex –administrada por su primo– para irse a la Banca de Inversión de HSBC.
Por eso sería bueno que Luis Pazos, recordando sus mejores días de inquisidor intelectual, investigara si HSBC no actuó con premeditación en ambas contrataciones.
Y sabiendo lo que se le podía venir, buscó por un lado las conexiones políticas necesarias. Y por el otro, el talento y las relaciones de dos jóvenes promesas que le podrían ayudar a salvar cara para ver si podía salvar sin escándalos lo inevitable. Piensa mal….









