Hay una materia en la que los maestros sindicalizados sí sacan una calificación perfecta: conseguir diputaciones plurinominales, la prueba Enlace clave en la Cámara de Diputados.
El Partido Nueva Alianza no ganó una sola diputación por la vía electoral, y aun así tendrá 10 legisladores que serán el fiel de la balanza para el PRI.
Con ellos, Enrique Peña Nieto podrá conseguir las reformas que desee.
No le será difícil, pues estos legisladores llevan el priismo en las venas o son subordinados de Elba Esther Gordillo, con quien el virtual ganador de la elección teje discretamente una reconciliación.
Y es que aunque el PRI se ha empeñado en decir públicamente que los resultados no le dan mayoría absoluta y que, por ende, tendrá que privilegiarse la negociación y los acuerdos, lo cierto es que con la bancada del Panal, podría saltarse ese trámite.
De acuerdo al Artículo 72 de la Constitución, la mayoría absoluta se logra con la mitad más uno de los legisladores presentes en la votación. No es necesario que estén los 500.
Según los resultados de los comicios del primero de julio, el PRI tendría un total de 207 diputados.
Su aliado, el Partido Verde, tendría 33, lo que da un total de 240 legisladores entre ambos partidos. Y con los 10 del Panal, se logran los 250.
Por eso, basta que asistan todos ellos y que falten dos diputados de cualquier otro partido para tener la mayoría que exige la Constitución cuando el objetivo es aprobar reformas legislativas.
Solamente para las reformas constitucionales se requiere la aprobación de dos terceras partes de los diputados.
Además, los legisladores del Panal recibirán un presupuesto millonario para cubrir los gastos que demanda su función. En la actual legislatura, este partido tiene ocho diputados, los cuales recibieron 12 millones 247 mil pesos del primero de enero al 30 de abril de este año.
Es decir, un millón 530 mil pesos para cada diputado en un lapso de cuatro meses.
Queda claro que incentivos sí hay, porque este presupuesto es adicional a su salario.
Además, a través de un acuerdo secreto, los coordinadores parlamentarios se autootorgaron 230 millones de pesos. De ese monto, al partido de La Maestra, como le dicen los propios legisladores, le tocaron 7 millones 350 mil pesos.
Así que si toda la bancada priista logra estar presente junto con el PVEM y los 10 diputados de Nueva Alianza que aún tienen nexos con el PRI, lograrían la mayoría necesaria para aprobar reformas.
A final de cuentas, su propio pasado o sus relaciones familiares los delatan.
— Rubén Benjamín Félix Hays
Inició su carrera política en el PRI a principios de la década de los 90, cuando fue consejero del Frente Municipal de Organizaciones y Ciudadanos Felipe Velázquez, una agrupación adherente al tricolor.
Trabajó durante esos años en el gobierno de Sinaloa y fue líder de un grupo juvenil que apoyó la candidatura de Francisco Labastida a la Presidencia de la República.
Fue diputado federal por el PRI de 2000 a 2003.
— María Guadalupe Talamantes
Es hija de Dora María Lemas Huerta, una priista de cepa de Sonora y una de las principales promotoras de la Organización Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI).
María Guadalupe ha ocupado varios cargos en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, principalmente en la Sección 28. Además, preside la junta directiva estatal del Partido Nueva Alianza en Sonora.
Es suplente de Cora Pinedo Alonso, actual diputada federal por el Panal.
— Fernando Bribiesca Sahagún
Entró a San Lázaro gracias a sus lazos familiares. Es hijo de la ex primera dama Marta Sahagún de Fox. Su padrastro Vicente Fox, a quien le debe su entrada a las altas esferas de la política, fue uno de los principales promotores de Enrique Peña Nieto.
Bribiesca Sahagún es un joven con escasa experiencia política. Sus hermanos Manuel y Jorge Alberto estuvieron involucrados en escándalos por presunto enriquecimiento ilícito durante la gestión de Fox.
— Yolanda Martínez Mendoza
Ex diputada local del PRI por Nuevo León. Cumplió 25 años de militancia en el tricolor, pero abandonó sus filas cuando Elba Esther Gordillo rompió con Roberto Madrazo en 2005.
Se le considera incondicional del SNTE. En Nuevo León es parte del grupo del actual diputado federal José Isabel Meza, quien era suplente del ex secretario de Educación Reyes Tamez Guerra, quien dejó su curul para irse al extranjero.
— Lucila Garfias Gutiérrez
Es la dirigente estatal del Partido Nueva Alianza en el Estado de México y diputada local. Ha estado en medio de la polémica entre los militantes de su partido por un supuesto fraude cometido con las prerrogativas que le entregó el IFE para las campañas de 2012.
Fue la principal promotora de la alianza con el PRI y con el PCEML para contender por decenas de alcaldías y diputaciones locales.
— Luis A. González Roldán
Inició su carrera política en el PRI. Y como es tradición entre algunos políticos jóvenes, brincó al Partido Verde.
Actualmente es el representante del Panal ante el Instituto Federal Electoral.
— Cristina Olvera Barrios
Es dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Desarrollo Social. También es líder de la Federación Democrática de Servidores Públicos.
— René Fujiwara
Nieto de la lideresa del sindicato magisterial. Es hijo de Maricruz Montelongo, quien ya fue diputada federal y lleva el sello de la casa. Los consejos de su abuela son suficientes para negociar con el PRI posiciones y prebendas a cambio de su voto.








