#elecciones2018

A marchas forzadas

¿Cómo se elegirá al candidato? ¿Cuál será el proyecto de gobierno? ¿Incluye las 9 gubernaturas? El tiempo es el principal obstáculo que tiene el Frente Amplio Opositor, que impulsa la dirigencia del PAN y el PRD, para competir en alianza con otros partidos en la elección presidencial del 2018

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En la primera quincena de octubre, el INE ondeará la bandera de salida para marcar el inicio de todas las actividades previas a la elección del 1 de julio del 2018
Con este acuerdo se concretaron las reformas constitucionales, pero el estira y afloja llegó con las leyes secundarias, muchas pendientes en el Congreso de la Unión y sin las cuales la operatividad de las reformas se vio truncada
El investigador Pedro José Zepeda, sostiene que el rompimiento del Pacto pasará la factura todavía durante algún tiempo
En ningún caso entre las uniones que se han dado del PAN y PRD desde 1991 se ha construido una plataforma de gobierno que incluya una negociación en la que confluyan ideas de los dos partidos
Para muchos, la unión del PAN y el PRD es como mezclar el agua y el aceite; mientras uno defiende el derecho a la vida desde la concepción, el otro promueve la libertad de una mujer para abortar, por ejemplo
Si el PAN y el PRD pretenden volver realidad la idea de un pacto más allá de lo electoral deberán esforzarse por empatar propósitos e ideas de país antes de establecer quién será su candidato
“De esa manera conseguiríamos romper la estrategia del régimen de fragmentar el voto opositor con una fórmula que en los hechos juntaría a una coalición de partidos con un candidato independiente”
Los Galileos (PRD)
Desde hace algún tiempo se notan los síntomas de un posible rompimiento del Partido Verde con el PRI, incluso el primero considera ya ser parte del Frente
Guadalupe Acosta Naranjo y su corriente, los Galileos, han pedido que se considere la posibilidad de postular a un candidato ciudadano que dé la legitimidad al Frente

La construcción de este Frente Amplio se remonta más allá de la declaración de Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, líderes del PAN y el PRD, cuando manifestaron la intención de sus partidos de trabajar en ese frente común.

Desde hace más de dos años, Gustavo Madero, del PAN, y Guadalupe Acosta Naranjo, del PRD, comenzaron a trabajar en la construcción de un frente amplio que incluyera a estas dos fuerzas políticas en la elección del 2018.

Su intención ha sido trabajar primero sobre los cimientos de la conformación de este frente opositor, creando un proyecto de nación conjunto; pero ahora el tiempo apremia.

Si pretenden volver realidad la idea de un pacto más allá de lo electoral, estos dos partidos y quienes se sumen, deberán hacer un esfuerzo sobrehumano por empatar agendas, propósitos e ideas de país en cuatro meses, antes de que sea tiempo de establecer quién será su candidato o candidata.

Esto también representa un riesgo para el frente. Para nadie es un secreto que tanto en el PAN como en el PRD ya hay una variedad de aspirantes a la candidatura presidencial de sus partidos.

En el Frente opositor habrá una guerra no solo ideológica, sino también de egos.

En el PAN, es conocido que los aspirantes son Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle y Ricardo Anaya; y a ellos se han sumado otros personajes, como Ernesto Ruffo Appel, Juan Carlos Romero Hicks y Luis Ernesto Derbez.

En el PRD están Miguel Ángel Mancera –quien no está afiliado al partido-, Silvano Aureoles, Graco Ramírez y la revelación más reciente, Juan Zepeda.

Por eso, Guadalupe Acosta Naranjo y su corriente, los Galileos, han pedido que se considere la posibilidad de postular a un candidato ciudadano que dé la legitimidad que corresponde a un Frente de esas características.

“Sin coartarle a nadie el deseo a aspirar y participar, consideramos que lo ideal sería que la candidatura presidencial la tuviera una ciudadana o ciudadano que no perteneciera a ninguno de los institutos políticos. De esa manera conseguiríamos romper la estrategia del régimen de fragmentar el voto opositor con una fórmula que en los hechos juntaría a una coalición de partidos con un candidato independiente.

“En lugar de dispensar la indignación con el status quo y el ánimo de cambio de la sociedad mexicana, la concentraríamos para garantizar el triunfo y, más importante, la transformación del país”, han expuesto los Galileos.

¿Será posible que los políticos renuncien a sus aspiraciones por el objetivo común? Está por verse.

La meta: el 2018

El próximo año se llevará a cabo una de las elecciones más complejas de la historia, no solo por su tamaño, sino por las circunstancias en que se llevará a cabo.

No solo se elegirá al nuevo presidente de la República, sino a los 500 nuevos diputados federales y 128 nuevos senadores.

Los estados de Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán elegirán a su nuevo gobernador. En la Ciudad de México se elegirá al Jefe de Gobierno.

Habrá también elecciones locales en 30 entidades –salvo en Baja California y Nayarit-. Algunos de ellos votarán por alcaldes, por diputados locales o por ambos.

En 27 estados se renovará el congreso local, para lo que se elegirá a 984 diputados. Habrá nuevos ayuntamientos en 25 estados, en los que participarán 2 mil 226 municipios –contando los 417 de Oaxaca que se rigen por usos y costumbres-. Además, en la Ciudad de México se elegirá a los alcaldes de las 16 delegaciones.

El próximo año será el primero en que pueda aplicarse la reelección a los alcaldes y diputados locales que fueron electos hace tres años, por lo que habrá muchos que hoy estén en funciones que busquen permanecer en el cargo.

También habrá nuevas reglas para la paridad de género y otras de comunicación política, como la norma que limitará la aparición de los presidentes de los partidos en los spots.

La elección del 2018 llegará en medio de un severo cuestionamiento a las autoridades electorales, tanto locales como nacionales, lo que impacta directamente en la confianza de los ciudadanos.

Lo que estará en juego

El próximo año los mexicanos irán a las urnas a elegir:

>> 1

Presidente de la República

>> 1

Jefe de gobierno (CDMX)

>> 984

Diputados locales

>> 500

Diputados federales

>> 8

Gobernadores

>> 25

Ayuntamientos

>> 128

Senadores

>> 27

Estados renovarán Congreso local

>> 16

Alcaldes para las delegaciones de la CDMX

El Pacto por México

Durante los cinco últimos años, el papel de la Oposición en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha sido contradictorio.

Por un lado, el PAN y el PRD se han aliado en varios estados con fines meramente electorales; por otro, han apoyado al Ejecutivo en sus reformas estructurales.

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto tuvo un primer intento de gobierno de coalición con la firma del Pacto por México, que reunió al PAN y al PRD después de la polarización que tuvo el país en el sexenio de Felipe Calderón.

Pedro José Zepeda, investigador del Instituto Belisario Domínguez, sostiene que el Pacto por México ha sido el acuerdo político más importante que se haya logrado en décadas, pues sacó adelante varias reformas estructurales que llevaban décadas en el estancamiento.

Sin embargo, el rompimiento del Pacto tuvo algunos efectos que pasarán la factura todavía durante algún tiempo.

 
 

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