Las denuncias de García Coronado contra Peña Neder no tuvieron nunca como fuente de información a Talía Vázquez, esposa de Peña, asegura la exdiputada.
“En el caso particular de Juan Iván Peña Neder se entregó información en la que se probaba que él estaba relacionado con un casino llamado Fortuna, en Michoacán, en (el municipio de) La Piedad,”.
Cuando la hermana del expresidente Calderón, Luisa María, se presentó en noviembre de 2011 como aspirante al Senado, nombró como suplente a Antonio León Heredia, presidente del comité municipal del PAN precisamente en La Piedad, donde se ubica el casino supuestamente propiedad de Peña Neder.
Luego se realizó un cambio en el registro y se colocó como su suplente a Lizette Clavel, quien ha reconocido mantener una relación estrecha con el exfuncionario Peña Neder.
La información de la exdiputada del PRD coincide con la de Talía Vázquez, también en una sospecha de corrupción hacia el agente del ministerio público de la PGR, Mauricio Huato, a quien la exesposa de Peña Neder acusó de ser su empleado.
“Siento que en últimos momentos no sé si tuvieron contacto con él los empresarios de esta industria, pero hubo un momento en que no me contestaba. Al principio todo el tiempo recibía mis ampliaciones, pero particularmente en el tema de (Comercializadora de Entretenimientos S.A. de C.V.) Chihuahua, había elementos para revocar ese permiso.
“Ya no hablaba, nos decía que Gobernación no les entregaba información, que ellos estaban haciendo su trabajo y empezaba a alargar todo”.
La información obtenida por la diputada provino en gran medida de otros permisionarios, quienes aludían que ellos sí eran regulares y pagaban impuestos.
“Hablaban de millones de dólares que les costaba un permiso, no tenemos claro cuánto podían costar los permisos que obtenían de Juan Iván (Peña Neder), pero sin duda hablamos de cantidades millonarias.
“Operaban con papelería con fechas anteriores que sacaban de Gobernación (…) como no había una regulación podían dar permisos en cualquier municipio, no verificaban, no hacían inspecciones”.
Los casineros ilegales tenían a sus gestores, en este caso a exfuncionarios de Gobernación, que hacían la papelería para convertirse en operadoras y luego en permisionarias. “Eran particularmente Roberto Correa y Juan Iván (Peña Neder). Hacían equipo, trabajaban juntos en otorgar permisos”.
García Coronado reitera su preocupación en torno al permiso de Comercializadora de Entretenimiento Chihuahua, S.A. de C.V. porque “creemos es apócrifo. La misma directora Araceli Barroso me decía que no tenían el permiso físico, pero ahora en la administración de Calderón se reconoció el permiso como tal, como si hubiera existido desde un principio”.
Esta empresa tiene actualmente autorizados 60 centros de apuestas remotas con 60 salas de sorteos de números, juego de dados y captación de apuestas vía internet. En México no está autorizado el juego en línea.
— Los personajes
Dos secretarios de Gobernación fueron informados del tráfico de permisos ilegales para la apertura de centros de apuestas, pero ninguno de ellos actuó para detener a la mafia casinera.
Fernando Gómez Mont
El 17 de septiembre del 2009 Jesús Zambrano, coordinador de los diputados del PRD, le entregó una lista de 46 casinos que operaban irregularmente al entonces secretario de Gobernación y le pidió que se investigarán.
Francisco Blake
El 2 de mayo del 2011 se presentó una denuncia a la PGR y le informaron al titular de la Segob, pero tampoco actúo. La Secretaría dijo que era una cuestionen que le competía a las autoridades judiciales.
Juan Iván Peña Neder
El exfuncionario de Gobernación obtenía la papelería y sellos oficiales de la Secretaría para falsificar los permisos. Junto a él también hacía gestoría Roberto Correa. Primero convertían a las empresas en operadoras y después en permisonarias para seguir vendiendo las autorizaciones para más establecimientos.








