El mayor atentado perpetrado por el crimen organizado contra la sociedad civil fue el incendio del Casino Royale, que hace un año destapó el cobro de piso a casineros.
Ahora, una grabación en poder de Reporte Indigo revela que los cárteles de la droga también están tratando de apropiarse de los casinos por la fuerza, con secuestros y amenazas de muerte contra los propietarios.
Este audio de una llamada telefónica prueba que a cinco días de que se cumpla el primer aniversario de la tragedia del Royale, los centros de apuestas de Monterrey siguen en la mira de la delincuencia organizada.
Pero los criminales ya no se conforman con cobrar cuotas de protección a los propietarios de los centros de apuestas.
Su nuevo objetivo es infiltrarse en la administración de los centros de juego que operan en la capital del estado.
Y para conseguirlo, los cárteles de la droga se valen de todo: la intimidación, la extorsión y la amenaza contra los empresarios de casinos.
En la grabación que está en poder de Reporte Indigo, se escucha a Manuel Balderas Ramírez, ex alcalde de Miguel Alemán, Tamaulipas, amenazando a Jesús González, uno de los dueños del Casino La Fortuna, que opera en la avenida Fidel Velázquez, al norte del área metropolitana.
Junto con el juez federal Luis Armando Jerezano Treviño, Balderas Ramírez fue acusado por los dueños de La Fortuna de ser parte del crimen organizado y de haber secuestrado a uno de los socios de esta casa de apuestas.
Desde hace un año, Jerezano Treviño fue suspendido por el Consejo de la Judicatura Federal para investigarlo por las resoluciones judiciales que dictó a favor de la empresa Atracciones y Emociones Vallarta.
Porque gracias a su dictamen, uno de los permisos de ese negocio fue utilizado por Raúl Rocha, propietario del Casino Royale, para abrir su casa de juego, que tuvo el final trágico conocido dentro y fuera de México.
En la llamada telefónica, ocurrida el 17 de mayo pasado, Balderas Ramírez amenaza al casinero para que acuda a firmar un acta de asamblea de la empresa Recreaciones de Habilidad y Destreza, dueña de La Fortuna.
El ex alcalde de Miguel Alemán quería que el socio Jesús González firmara esa acta para convalidar un traspaso de acciones de otro socio, Arturo Cardona, y así controlar el consejo del casino.
De hecho, Cardona denunció que él sí firmó esta cesión de acciones, pero bajo amenaza de muerte.
La firma que falta es la de González, el socio que es amenazado telefónicamente por el ex alcalde de Miguel Alemán.
“¡Sáqueme a ese cabrón de ahí y yo respondo por su vida!”, se escucha que le ordena Balderas Ramírez a González para que Cardona deje la sociedad del casino.
“Si no, yo no voy a poder responder por su vida”.
En la conversación, González pretende convencer al ex alcalde de Miguel Alemán para que escuche la versión de su socio Arturo Cardona, pero fracasa en su intento.
“Yo te estoy diciendo a lo que me mandaron y lo que me dijeron que viniera a hacer. Yo no discuto las órdenes que me dan ni pregunto. A mí me dijeron: ‘Vas y recuperas esto. A éste respétalo, pero a este cabrón no. A estos dos no’. Es todo lo que te estoy diciendo. Piensa lo que estás haciendo. Piénsalo. Más vale una onza de tranquilidad que un kilo de malestares”.
La intimidación de Balderas Ramírez contra González no cesa en ningún momento, según la grabación.
“Yo nomás te digo una cosa: te voy a dar una noche. En la mañana contéstame y hablas las cosas. Y piénsalo muy bien, para que después no estés llorando”.
Y este intento por controlar el casino muestra que Monterrey es un territorio fértil para los cárteles: es la ciudad que tiene el mayor número de casas de apuestas operando en México, entre legales y sin permiso de la Segob.
Esta grabación, donde Balderas Ramírez amenaza a uno de los propietarios del Casino La Fortuna, es una de las pruebas presentadas en la averiguación previa 81/2012-IV-3D.P.
La investigación fue iniciada por el agente del Ministerio Público Número 4 de la Procuraduría de Justicia de Nuevo León, encabezada por Adrián de la Garza, a raíz de la denuncia por secuestro que presentó Arturo Cardona el 24 de mayo pasado.
Durante la conversación con Jesús González, socio de La Fortuna, el ex alcalde Balderas Ramírez da a entender que actúa bajo las órdenes del juez federal Luis Armando Jerezano Treviño.
“Este hombre (Luis Armando Jerezano) es amigo íntimo de la familia. ¿Lo quiere probar para que vea de qué tamaño se le van a poner las cosas?”, reta el ex munícipe priista al casinero.
“A mí me mandaron por lo de Armando: saque a ese muchacho (Arturo Cardona) de ahí, y ahí quédese usted”.
Balderas Ramírez no deja de recordarle al propietario del casino que su vida y su participación accionaria no están en riesgo.
“A usted no se le ha tocado”, insiste.
“Piénselo: le doy esta noche para que piense lo que está haciendo, porque después va a estar arrepentido. Nomás es lo que le estoy diciendo. Si trae muchos huevos, yo quisiera verlo mañana o pasado mañana a ver de qué tamaño nos va a caer”.
La conversación dura alrededor de cinco minutos.
“Yo lo que te digo es que no te metas en problemas. Tu parte ahí está, saque a ese cabrón de ahí, luego van a estar llorando. Es todo lo que yo te digo. Si así la quieres, órale. No hay mucho de qué hablar. Allá nos veremos”.
En un fragmento de la grabación, se escucha que el casinero le confiesa a Balderas Ramírez que él busca salirse del negocio y recuperar su inversión.
Incluso le propone que compre las acciones del Casino La Fortuna, pero el ex alcalde rechaza el ofrecimiento.








