Se jugará futuro en distrito 10
Ahora la meta final de Fernando Larrazabal, la candidatura del 2015 a la gubertaura, estará en juego en las urnas del Distrito 10.
Y es que la candidatura de Larrazabal se decidió la noche de este 15 de marzo, después de una guerra de críticas y acusaciones del ala tradicional del PAN de Nuevo León.
Luego de una encerrona que duró dos horas en la ciudad de México, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido autorizó por mayoría retirar al alcalde regiomontano la candidatura de una diputación federal plurinominal.
En cambio, el edil contenderá como candidato a una diputación por el distrito federal 10, en la zona sur de Monterrey, donde goza de una alta rentabilidad electoral.
El enroque lo hizo con el ex diputado local y actual director jurídico del CEN Arturo Salinas Garza, quien ocupará la candidatura que dejó Larrazabal.
Pero el distrito federal 10, la franja sur del área metropolitana entre San Pedro y Guadalupe, es un bastión panista donde a Fernando Larrazabal no le fue nada mal en las pasadas elecciones.
Y ahora el todavía munícipe contenderá en ese distrito contra Aldo Fasci, ex secretario de Seguridad estatal que representa a la coalición PRI-PVEM, y contra la maestra Martha Rivera del Partido Nueva Alianza.
Por ello hay quien piensa que un riesgo más fuerte que sus contrincantes, es la misma indignación de la cúpula tradicional panista.
Porque es posible que los albiazules tradicionales busquen que Larrazabal no gane el distrito 10, a cómo dé lugar y con todo tipo de estrategias.
De tal manera que el aún alcalde no llegue fortalecido a las elecciones para la gubernatura de 2015.
Y esa sería la gran derrota de Larrazabal.
Porque en lugar de una plurinominal, que le aseguraba llegar como diputado federal a la competencia por la candidatura panista al gobierno de Nuevo León, terminaría como un ex alcalde derrotado.
Y tendría que esperar tres años para llegar frío y con una derrota a la competencia del 2015.
Así que este desenalce tiene realmente un fondo con sabor a gubernatura.
Esa es la verdadera importancia de la decisión que empezó con la controversia de hace tres semanas, cuando el PAN anunció que el munícipe contendería por la vía plurinominal y que Raúl Gracia encabezaría la fórmula al Senado.
La publicación de la lista de candidatos consolidó a la neocúpula como el grupo predominante del PAN en Nuevo León y ocasionó un cisma al interior del albiazul.
Así inició una guerra de declaraciones, renuncias y ataques personales que desencadenaron los panistas de cepa contra el Grupo San Nicolás.
Los indignados criticaron el método de designaciones directas, a pesar de que en un inicio estaban a favor de ellas.
En protesta por la designación de Larrazabal renunciaron al partido los exalcaldes panistas Alejandro Páez Aragón y Rogelio Sada Zambrano, el último con más de 50 años de militancia en el partido.
El éxodo en la vieja cúpula se avisoraba desde la renuncia de Mauricio Sada Santos y Fernando Canales Stelzer en diciembre pasado, quienes se sumaron a las filas de Andrés Manuel López Obrador.
El punto más crítico en el cisma albiazul fue cuando un grupo de inconformes colocó el pasado 6 de marzo una manta en el Puente del Papa, en la que acusaban al dirigente nacional del PAN Gustavo Madero de vender candidaturas.
También señalaba que el líder nacional utilizaba el avión personal de Juan José Rojas Cardona, el Zar de los Casinos, y de ser un “corrupto y oportunista”.
El presunto expanista Joel Aarón del Bosque Medellín publicó más adelante un video en Youtube en el que asegura que el ala tradicional financió y planeó el ataque a Madero.
Acusa a Alejandra Fernández Garza y a Canales Stelzer de ser los autores intelectuales del ataque y de proveer 10 mil pesos para los gastos de la operación.
A raíz de este incidente, el dirigente nacional atribuyó las acusaciones contra Larrazabal y Gracia a los intereses de “grupos económicos o mediáticos” en una carta publicada por un medio local.
En la misiva, el dirigente señaló que sus declaraciones públicas fueron tergiversadas para dar a entender que se sumaba a las críticas de las designaciones.
“La acusación infundada en una manta expuesta en una vialidad pública contra mí, sólo alcanza a evidenciar, además de la reiterada falta de pruebas y argumentos, el envenenamiento patológico y la falta de calidad moral de sus autores”, se lee en la carta.


