#ReformaMigratoria

Welcome, mexicano... si me pagas impuestos

Los indocumentados que quieran arreglar su situación migratoria tendrían que pagarle al gobierno de Estados Unidos los ‘taxes’ que en teoría le deben durante los años que estuvieron como ilegales

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Los mexicanos que viven en Estados Unidos y que aún no regularizan por completo su situación migratoria posponen por años su visita a México, por el alto costo y riesgo que significa cruzar la frontera 
11
millones de mexicanos buscan ciudadanía estadounidense
6.6
millones de empleos por turismo de mexicanos hacia Estados Unidos
1.3%
aumentaría la economía de EU 
si se aprueba la reforma migratoria

Una vez más, el debate en Washington se centró en la cuestión migratoria, al aprobar, con un voto de 13-5, un proyecto de ley para reformar las leyes del país.

El martes, el Comité Judicial del Senado abrió el quinto día de debate en lo que parece ser la oportunidad más cercana en décadas para abrir un camino a la ciudadanía a 11 millones de mexicanos que viven en la sombras. Ahora pasará a una votación del Senado completo, para debatir su implementación.

Pero además de consideraciones éticas, morales o filosóficas, en la mesa de debate están también argumentos enteramente económicos. 

Por ejemplo, el centro de investigación Heritage Foundation publicó un estudio basado en supuestos difíciles de creer o de sustentar en la práctica, pero que “encuentra” que le redituará al país la impresionante cantidad de 6 billones de dólares. 

En realidad, abrir el paso a los ciudadanos extranjeros, como actualmente se estipula en la ley, generaría millones de dólares en impuestos para el gobierno estadounidense. 

De acuerdo con el proceso acordado hasta hoy por la comisión de congresistas bipartidista, cualquier indocumentado tendría que pagar todos los impuestos federales, o incluso más, que en teoría le debe al gobierno. 

Para indocumentados que han estado viviendo durante decenas de años en el país, el costo podría ascender a cientos de miles de dólares, sin incluir desde luego el costo de los trámites y la “multa” que la ley contempla por haber estado indocumentado.

Otro estudio, mucho mejor elaborado, de la Oficina de Presupuestos de Congreso (CBO por sus siglas en inglés) para una ley similar en el 2007 encontró que el acuerdo sumaría hasta 1.3 puntos porcentuales al crecimiento de la economía. 

Viajeros de oro

Sin embargo, las ganancias más sustanciales no irían a dar al gobierno de Estados Unidos, sino a empresas en ambos lados de la frontera. 

Abrir la vía a la entrada y salida legal de 11 millones de personas, la mayoría todavía con lazos familiares en México, sería esencialmente destapar un mercado entero que ha estado limitado en los servicios que puede comprar.

Actualmente cuesta miles de dólares cruzar la frontera de manera ilegal, de acuerdo con documentos citados en los pronunciamientos del Congreso. 

De hecho, la barrera del costo es quizá la razón más importante por la que viajes de visita a México se hacen en espacios de 3 o 4 años. 

Aunque el proceso sería paulatino, los turistas ahora documentados podrán hacerlo por medios más económicos y sin el riesgo de no regresar a su empleo. Las posibilidades para la industria turística son inmensas. 

La inmensa mayoría de los paisanos en Estados Unidos tienen familiares en México, lo que da más de una razón por tomar una vacación al sur de la frontera. 

Recortar la brecha de visitas de cuatro años a cada 12 meses implicaría derramas económicas importantes para las ciudades fronterizas y los estados de los cuales han migrado más mexicanos. 

De hecho, aún sin la reforma migratoria, Estados Unidos y entidades como California ya son los que acaparan la demanda turística mexicana. 

En el 2011 la industria generó 6.6 millones de empleos directos e indirectos en el país, de acuerdo con datos del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés). 

La inversión en el sector también está en niveles históricos, proporcionando espacio para un amplio crecimiento de oferta en un futuro próximo. De acuerdo con datos de Business Monitor International (BMI), la inversión privada en infraestructura de turismo incrementó 5.5 por ciento en el 2011 y un impresionante 53 por ciento del 2006 al 2012. 

Ganar y ganar

Además de la industria en México, las empresas en Estados Unidos ven con ojos halagadores a la reforma por lo que implicaría en términos de recursos humanos. 

El martes algunas empresas, principalmente las especializadas en tecnología, lograron que el comité donde se discute la ley de migración también relajara las reglas existentes sobre contrataciones a extranjeros.

Actualmente, por ley, las empresas deben privilegiar contratar a estadounidenses antes de un trabajador extranjero, inclusive si este cuenta con visa de trabajo. 

En la práctica, empresas como Microsoft y Google sufrían para llenar los puestos de ingeniería, pues los recién graduados estadounidenses no son suficientes o no cuentan con las capacidades suficientes para llenar los puestos.

Las 10 mil visas diseñadas para tal propósito resultaron ser insuficientes para la demanda de trabajadores altamente calificados, por lo que ahora presionan a congresistas a mejorar el sistema con la nueva reforma migratoria. 

Algo es algo

La reforma que actualmente se discute sin duda no es la panacea. El camino a la ciudadanía es un proceso burocrático, lento y caro, que excluye a los más pobres de los indocumentados. 

El esquema de visas de trabajo también se podría dar en de otra manera: por ejemplo por regiones y no por empleo, lo que afectaría a la alza los salarios de extranjeros y locales por igual. 

Pero tener una reforma migratoria tras haberlo intentado hace años y haber fallado suena mejor que no tener ninguna. 

¿Predominará esta vez la racionalidad económica?

 

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