El fuego es fundamental para la purificación, transformación y transmutación. Es uno de los elementos rodeados de magia. Todos nos hemos quedado absortos alguna vez mientras vemos la llama de una vela y su movimiento, o mientras vemos la fuerza del fuego en una chimenea, o la energía, calor y poder del sol, y hemos llegado a sentir y percibir el fuego o la luz del interior que muchos sabios han dicho que reside en el corazón.
Cuando el fuego está activo y equilibrado en una persona, se manifiesta en diferentes niveles:
Como fuego corporal. Hace arder al cuerpo físico a fin de desintoxicarlo a través del sudor y la exhalación. Quemando las impurezas acumuladas, toxinas, grasa, etc.
Como fuego digestivo. Ayuda a eliminar o sanas colitis, estreñimiento, indigestión y a estimular el sistema digestivo.
Como fuego mental. Genera la agudeza de un discernimiento adecuado para metabolizar los pensamientos e ideas que se generan en la mente, tomando sólo aquellos que te nutran y desechando los pensamientos inadecuados.
Como fuego energético. Genera y despierta la fuerza de voluntad para llevar a cabo las decisiones y elecciones que haces.
Como fuego espiritual. Es la luz en el interior de cada corazón, sinónimo de certeza, sabiduría, divinidad. Es la semilla del amor incondicional.
El video que acompaña a este artículo da una explicación de cómo realizar posturas de torsión y sus amarres. Este tipo de posturas nos ayuda directamente a equilibrar, estimular o despertar el fuego interno, que es imprescindible para el proceso de desintoxicación del cuerpo, el despertar de la conciencia y una inquebrantable fuerza de voluntad. Junto a todos estos beneficios, también encontrarás que la práctica de estas posturas te fortalecerá el sistema nervioso y te dará la perspectiva de saber exprimirte o vaciarte para poder reconstruirte desde cero.
Sacando la basura de la mente y cuerpo para permitir que el Estado Natural o el SER emerja del interior, proporcionándote un instante indefinido de absorción y gozo en tu presente. ¡Om Shantih!
Mayra es fundadora y directora de Sattva Yoga, primer escuela de yoga en México con el certificado internacional para entrenar maestros. Directora general de Sattva ONG, asociación civil que comparte el yoga como una alernativa y herramienta para las escuelas públicas y otras instituciones.








