Abierta o veladamente los tres avalan que un perredista intente conducir el destino de una demarcación política tradicionalmente albiazul. La misma a la que lo tres gobernaron bajo las siglas del Partido Acción Nacional (PAN).

Demetrio Sodi de la Tijera, Fernando Aboitiz Saro y Arne aus den Ruthen Haag –actual jefe delegacional y ex delegados de la Miguel Hidalgo– no ven con malos ojos y apoyan abiertamente  Víctor Hugo Romo Guerra en su afán de conquistar el que es considerado un tradicional bastión panista.

¿Cómo se vislumbra el poder arrebatar la jefatura delegacional al PAN y, a la par, disipar la sombra tricolor?

Los perredistas acuden a la siguiente interpretación: consideran que el abandono de los panistas hacia su electorado en las 89 colonias que conforman el territorio albiazul está gestando un importante incremento de la intención de voto hacia el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La estrategia del sol azteca se aboca a tratar de mantener el voto duro en las 54 colonias más pobres de la delegación y conseguir el de las 35 restantes, donde se ubican las clases media y alta, apelando al perfil de un joven perredista como lo es Romo Guerra.

Por ello es contundente cuando sostiene que: “quien diga que Miguel Hidalgo es una carta dada al PAN, está en un error. Esta vez la competencia es contra el PRI”.

El precandidato perredista que goza de la venia de Marcelo Ebrard Casaubón busca frenar la cargada del delegado Sodi a favor de alguno de sus candidatos favoritos –como son Ricardo Pascoe o Miguel Ángel Errasti. Y, por el lado del PRI, se prepara para enfrentar al sobrino del “Doctor Simi”, Xavier González Zirión, virtual abanderado del tricolor en dicha demarcación.

Territorio en disputa

Con la posibilidad de romper el mito de que “en Miguel Hidalgo no gana el PRD por el voto seguro que los ricos dan a favor del PAN”, las tribus perredistas han puesto sus ojos en la delegación donde se ubica ni más ni menos que la residencia oficial de Los Pinos.

El poderoso líder de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN), René Bejarano Martínez, ha estado negociando poder impulsar las aspiraciones del candidato ciudadano Agustín Barrios Gómez.

El jefe del gobierno capitalino no se ha quedado atrás. En su oportunidad Ebrard le dio cabida a otras aspirantes que ya se bajaron de la contienda. Tal fue el caso de Luis Wertman Zaslav, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Distrito Federal, quien acaba de retirarse de la contienda por la Miguel Hidalgo. La misma suerte tuvo la precandidatura de Javier Hidalgo Ponce, director del Instituto de la Juventud de la Ciudad de México.

En entrevista con Reporte Índigo DF, Víctor Hugo Romo Guerra habla sobre la nueva correlación de fuerzas que alienta las esperanzas del PRD de intentar arrebatar a los panistas la Miguel Hidalgo y evitar, de paso, que el PRI se apodere de esta demarcación política.

El protagonista de la batalla interna que se vive en estos momentos en el partido del sol se ha acercado a todo los actores clave de la cúpula perredista. Ha negociado directamente con los líderes más influyentes dentro del partido –como Jesús Zambrano, René Bejarano y el propio Marcelo Ebrard. Con ellos ha hecho acuerdos y ha hablado sobre las fórmulas para ganar, de una buena vez, la delegación Miguel Hidalgo.

Como parte de esos acuerdos pactó, por ejemplo, con la IDN de Bejarano, competir mediante una fórmula: Romo Guerra iría por la jefatura delegacional mientras que Barrios Gómez se bajaría de la contienda para delegado buscando asegurar una diputación federal en el Distrito X.

comments powered by Disqus