#LosPuntossobrelasíes
Enrique Peña Nieto tiene delante de sí, en este congreso del SNTE, la primera señal inequívoca de cómo será su mandato.
Si le ponemos la lupa a la discrecionalidad, cada sexenio más laxa, veremos como se fueron multiplicando –justificada o injustificadamente– los adeudos estatales.
Cuando Enrique Peña Nieto habla de Pemex y de Petrobras, está hablando de Lula da Silva.
No se puede volver a ser el de antes después de pasar seis años como presidente de una nación. Menos aún, de una nación tan sui géneris como México.
Nadie en sus cinco sentidos cree cualquiera de las versiones que circulan sobre el levantón o la desaparición del cadáver de Heriberto Lazcano Lazcano, alias “El Lazca” de una funeraria de Sabinas, Coahuila.
Dada la alegría de la vida que tiene Calderón y los muchos altos tecnócratas panistas, si yo fuera priista me preguntaría, ¿y para qué chingados ganamos las elecciones?
Natividad González Parás podría renacer de sus cenizas políticas nada más y nada menos que como secretario de Educación Pública del nuevo gobierno de Enrique Peña Nieto.
La lección del infame asesinato de José Eduardo Moreira solo viene a reconocer que el crimen organizado perdió desde hace tiempo el sentido de los límites. Que todo es posible en un territorio que hoy le tocó a Coahuila, pero que mañana puede ser cualquier otro.
¿La nueva gobernanza permitirá seguir desgobernando a los jóvenes desde la secretaría de Educación, la secretaría de Cultura, la de Gobernación y Sedesol?


