#LosPuntossobrelasíes
A quienes nos gusta “La pantera rosa”, la gendarmería nos suena muy familiar. Pero, digo yo: ¿qué tienen que ver los gendarmes con México? Claramente nada.
Nadie en el top five o en el top four de "Lo más leído" está interesado en saber qué sucede o deja de suceder en la transición política de un gobierno que apenas tiene 11 días llenos de sorpresas.
El desafío está lanzado y va mucho más allá del hombre que removió como portavoz del PRI a Elba Esther, es decir, Emilio Chuayffet.
Como presidente, Enrique Peña Nieto tiene ante si una oportunidad de oro: Volver a un pasado en el que el juego estaba limitado.
En pocas palabras, Peña Nieto fue a Nuevo León a cortar el listón de los empresarios que financiaron la campaña de su rival panista y también a los que eran los gurús económicos de su contrincante del movimiento progresista.
Al margen de sus talentos, volvemos a repetir el error de un gabinete de íntimos. Y eso es políticamente incestuoso.
La redefinición del liderazgo chino y la ya permanente y casi insoluble crisis europea, da una oportunidad de oro a Estados Unidos, y por lo tanto a México.
Alguien debe estar dándole una “caladita” al nuevo inquilino de Los Pinos para ver si se dobla, si reprime y baña de sangre su recién inaugurado gobierno, o si tiene la inteligencia para disuadir o someter a los vándalos.


