Esta vez, la mayoría de los Consejeros del IFE actuaron con responsabilidad al rechazar el dictamen de la Unidad de Fiscalización.
Si es que el contador Alfredo Cristalinas no renuncia por elemental vergüenza, tendrá largos cinco meses para utilizar la misma vara para medir a todos los partidos políticos que participaron en la contienda presidencial.
Es decir, que los criterios utilizados por el PRI para registrar los gastos de campaña de Enrique Peña Nieto, sean los mismos para los gastos de los partidos de izquierda que postularon a López Obrador.